Parece que ha costado un poco y que su progresión ha sido lenta en un principio, pero la penetración en el mercado de los vehículos híbridos y eléctricos en los últimos años comienza a cobrar fuerza. Y a todas luces adquirirá una situación de mayor relevancia en un horizonte próximo, con las sanciones a los vehículos más contaminantes y las bonificaciones a los ecológicos, o con el descenso de precios y el aumento de prestaciones de los últimos. El diésel, sin ir más lejos, parece tener los días contados y no pocos fabricantes están abandonando la producción de este tipo de motor.

En este marco, quizá algunos de vosotros estéis sopesando la movilidad eléctrica, o quizá hayáis tomado la determinación de dar el paso y adquirir un coche eléctrico o un híbrido enchufable recientemente. Siendo así y habiendo llegado a este portal, probablemente os preguntéis “¿Qué es Walbox?” Os lo explicamos.

De un lado, Wallbox es la forma en la que los ingleses denominan a un punto fijo de recarga. Los puntos de recarga reciben la energía de la instalación eléctrica y son indispensables dentro del concepto de la movilidad sostenible. Pero Wallbox es también una marca, la gama de productos Wallbox aporta soluciones de una fiabilidad testada y con una gran relación calidad/precio para nuestro vehículo.

Estos dispositivos están dotados de protecciones, bien sean magnetotérmicos, diferenciales o ambos, que nos protegen ante posibles descargas y protegen también al propio vehículo de disfunciones en el flujo eléctrico que puedan dañarlo o disminuir su vida útil, como picos de tensión.  Por otra parte, algunos modelos equipan sistemas de medición que nos permiten monitorizar y gestionar nuestro consumo gracias a contadores.

Wallbox cuenta con una amplia gama de puntos de recarga, entre los que podrás encontrar el que se adapte mejor a tus necesidades concretas. Desde los modernos y flexibles eHome funcionando en Modo 3, ideales para aparcamientos privados y con conectores Tipo 1 y Tipo 2. A los vanguardistas Wallbox Commander, una solución inteligente (Smart Charge) con conectividad a internet y pantalla táctil. Pasando por soluciones planteadas para fuera del ámbito doméstico y los postes de recarga.

Pero antes de adquirir un Wallbox, debemos analizar nuestras necesidades y conocer de antemano algunos aspectos.

En primer lugar, existen distintos tipos de recarga. Lo habitual es que en el ámbito doméstico nos encontremos con recargas lentas (3.7 kWc, 16A a 230V monofásica). Pero en las empresas o en las electrolineras podemos realizar recargas semirápidas (22kW) y rápidas (50 kW o más). Por supuesto, el vehículo en cuestión también es un factor limitante, debemos tener en cuenta qué tipo de recargas admite nuestro coche.

No debe confundirse el tipo de recarga con el modo, ya que el modo obedece a cómo se comunica el vehículo con la infraestructura eléctrica y el dispositivo de recarga. Tenéis más información explicativa en nuestra web.

Por otra parte y como sabréis, existen distintas conexiones para cargar los vehículos, desde la Schuko (con el enchufe normal disponible en nuestras casas) a otros conectores como el CHAdeMO. Dependiendo del dispositivo de conector y del modelo y marca de nuestro vehículo, tendremos que seleccionar debidamente un conector.

Si estás sopesando adquirir un Wallbox y aún tienes dudas, o si necesitas asesoramiento adicional acerca de qué tipo de cable o cargador precisas, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

 

 

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